Yo sé que no lo quiero y que nunca lo quise. Pero por alguna razón su nombre me desarma completamente, me pone triste, me hace mirar al suelo. Su recuerdo me hace buscar su cara entre la gente, mi corazón se acelera al ver un coche que se parece al que él tiene. Antes de dormir sueño con sus besos, y cuando duermo sueño que lo tengo al lado. Que nos despertamos entre besos. Sé que no lo quiero, ¿pero por qué lo espero? ¿Por qué lo que más deseo es que me mande un mensaje diciéndome que quiere verme?

Saboteo mis relaciones para no tener que decir que no, o explicarle a la gente por qué estoy con alguien que no les parece.

"When one door of happiness closes, another opens; but often we look so long at the closed door that we do not see the one which has been opened for us."
Helen Keller (via daddylookingforhisbaby)

pinitmyway:

Amiga:
¿Por qué nos esforzamos en engañarnos? ¿por qué es tan difícil aceptar el rechazo? ¿por qué no podemos mirarnos en el espejo y decir -no te quiere, no le importas y eso no es malo-?